Revista Digital DeMujeres.com.ar

Viernes | 15 de Noviembre de 2019

Salud

Ejercicios de Kegel

Lic. Patricia Pignato - 08-08-2011

Una forma de enriquecer la calidad del orgasmo, es la práctica de ejercicios vaginales, conocidos con el nombre de Ejercicios Kegels . Los mismos fueron diseñados por el Dr. Arnold Kegel en el año 1952, con el objetivo de ayudar a mujeres con problemas de incontinencia urinaria, se observó entonces, que al ejercitar el músculo vaginal, no solamente se eliminaba el problema, sino que aumentaba el potencial de las sensaciones genitales y el orgasmo se vivenciaba con mayor intensidad. La explicación a esto se debe que al ejercitar la musculatura, hay un aumento de flujo sanguíneo y este aumento facilita la excitación y el orgasmo.

 

Cuando el suelo pélvico (músculo pubococcígeo) pierde fuerza, produce:

 

- Incontinencia Urinaria: escape de orina al reír, toser, saltar o bailar. 

 

- Disfunciones sexuales: 

- Pérdida de sensibilidad. 
- Disminución en la intensidad orgásmica o falta del mismo.
- Dolor o incomodidad en el coito. 

 

- Prolapso: Es cuando estructuras internas de la mujer, pierden su localización y descienden parcialmente por la vagina (útero, vejiga).

 

Los beneficios que otorgan los Ejercicios KEGELS, son tanto para mujeres como para hombres.

 

En cuanto a las mujeres, además de intensificar los orgasmos, también generan un aumento de sensibilidad en la vagina, contribuyen a evitar los riesgos de incontinencia urinaria, mejoran el sexo en la pareja al ejercer una mayor y mejor presión sobre el pene; facilitan una recuperación más veloz de la musculatura vaginal luego de un parto. 

 

En los varones favorece erecciones más potentes, mayor poder de eyaculación, y también produce mayor intensidad en los orgasmos. 

 

Cómo reconocer el músculo pubococcígeo y realizar los ejercicios:


Este músculo es el que se contrae cuando se tiene ganas de orinar y se intenta aguantar por alguna razón. Primero contraer el músculo en el momento de orinar, frenar y continuar orinando. Esto realmente se hará en un comienzo, con el fin de reconocer el procedimiento, pero luego no se realizarán mientras se orina, ya que puede no vaciarse bien la vejiga y traer problemas de infección.

 

Una vez localizados los músculos, es importante que no se estén utilizando los músculos abdominales, y para darse cuenta de esto, se coloca la mano en el abdomen en el momento de las contracciones del piso pélvico, ya que son éstos, los que deben contraerse y relajarse, para lograr la efectividad deseada.


Comprendido el procedimiento de la ejercitación, se podrán hacer en cualquier momento, ya sea sentada, parada o acostada, ya que nadie notará que se están realizando. Entonces se contrae el músculo, se cuenta hasta tres y se relaja, mientras se acompaña respirando normalmente; a medida que se va contrayendo y relajando cada vez más rápido.

 

Estos movimientos de apretar y soltar con frecuencia, aumentan la excitación y mantienen la concentración en las sensaciones genitales, que generalmente resultan muy placenteras. Lo importante es que cada persona se conecte con sus propias sensaciones, sin obligarse a sentir nada en particular. 


Durante la primera semana: hacerlos unas quince veces, en dos momentos del día, y en las semanas siguientes, una vez por día será suficiente. Aunque si fuera posible incorporarlos como un buen hábito durante toda la vida, tendríamos garantizada una buena salud física y un mayor disfrute de la sexualidad. 

NOTAS RELACIONADAS

No existen notas relacionadas para esta publicación en particular.

Dejanos tu comentario


No es legible? Cambiar texto.