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Martes | 17 de Septiembre de 2019

Salud

Cáncer de cuello de útero

dmujeres - Revista digital - 20-03-2014

  


 

Uno de los objetivos de la Revista digital dmujeres, es trabajar para la prevención del cáncer, principalmente aquellos que afectan a las mujeres, es en este sentido, que ponemos a disposición de nuestras lectoras información útil referida al Cáncer de cuello de útero.

 



¿Qué es el cáncer de cuello de útero? 

 
El cáncer de cuello de útero se produce por un crecimiento anormal de las células del cuello del útero. 
Es causado por algunos tipos de HPV (Virus de Papiloma Humano). 
El HPV es un virus muy común que se transmite generalmente a través de las relaciones sexuales. En la mayoría de los casos, el virus desaparece solo. Pero si la infección persiste, puede producir lesiones que con los años pueden convertirse en cáncer. 


¿Qué son las lesiones precancerosas en el cuello del útero? 

Las lesiones precancerosas son alteraciones de las células causadas por los VPH oncogénicos. Se estima un promedio de 10 años de evolución desde las lesiones precancerosas hasta el cáncer. 
Existen lesiones llamadas “de bajo grado”, y lesiones llamadas “de alto grado”. Se considera que recién a partir de las lesiones de alto grado existe la posibilidad de evolución a un cáncer. 


¿Cuáles son los síntomas? 

Las lesiones precancerosas y el cáncer en sus estadios tempranos generalmente no producen síntomas. 


¿Se puede prevenir? ¿Qué es el Pap? 

Sí. El cáncer de cuello de útero se puede prevenir mediante la realización del Papanicolaou, o PAP, que detecta posibles lesiones en el cuello del útero. 

El PAP es una prueba sencilla que no produce dolor y dura sólo unos minutos. 

Se recomienda que se realicen un Pap todas las mujeres a partir de los 25 años, especialmente aquellas entre 35 y 64 años.Si durante dos años seguidos el resultado del PAP dio negativo, se recomienda hacer un PAP cada tres años.

Si el resultado del PAP es negativo, significa que no se detectaron lesiones en el cuello del útero. Las células están sanas. 

Si el resultado del PAP es anormal o con alteraciones significa que hay algún tipo de lesión que hay que controlar y en caso que sea necesario, tratar. 

El test de Papanicolau o citología cérvicovaginal sigue siendo la prueba más adecuada y empleada para el diagnóstico de lesiones precursoras de cáncer de cuello uterino. Es una prueba sencilla, no dolorosa que se realiza durante el examen ginecológico de rutina.

 El PAP se realiza en los centros de salud y hospitales de todo el país. ES GRATUITO. 



¿Las lesiones precancerosas se pueden tratar? 

Las lesiones de bajo grado en general no necesitan tratamiento. Se recomienda seguimiento con un PAP cada 6 meses.Para las lesiones de alto grado existen diferentes tipos de tratamiento. Debe consultarse con el médico cada caso particular.

 



Mitos y verdades:

El cáncer no le da a las mujeres jóvenes: La edad promedio de las mujeres que presentar cáncer de cuello uterino esta alrededor de los 48 años. Lo anterior no quiere decir que no se presente en mujeres más jóvenes, ya que todo depende de los factores de riesgo a los que se esté expuesto: inicio temprano de relaciones sexuales sin protección, relaciones sexuales con diferentes parejas, antecedentes familiares entre otras.

La vacuna para el VPH protege al 100% contra el cáncer de Cérvix: La protección de la vacuna se ejerce sobre cuatro agentes diferentes del virus, dos de los cuales se han vinculado como causantes del cáncer uterino. Expertos recomiendan que la administración de esta vacuna se debe suministrar antes de que se inicie actividad sexual.

Si fui vacunada contra el VPH, no debo usar condón en mis relaciones sexuales: Se recomienda usar condón en las relaciones sexuales, porque existen numerosas enfermedades transmitidas por vía sexual para las que la vacuna no protege. En el año 2011 se incorporó a la Agenda Nacional de Vacunación  con carácter gratuito y obligatorio la vacuna  para HPV a todas las niñas  de once  años. La aplicación  debe ser para mujeres  de mayor edad pero se recomienda consultar a médico profesional especialista.

El PAP es igual a un examen pélvico: El PAP se realiza, básicamente, con el fin de detectar la presencia o ausencia de células cancerosas en las secreciones vaginales y cervicales. En el examen de la pelvis, el médico realiza un examen del cuello uterino y de otras partes de la anatomía de la mujer. Ambos exámenes son importantes para detectar anormalidades tempranamente.

Si el resultado del PAP es anormal quiere decir que tengo cáncer: No necesariamente. Es indispensable que el resultado sea conocido por su médico, quien interpretará el examen y probablemente, según los hallazgos, remita pruebas de seguimiento. Una citología anormal puede indicar una condición precancerosa que puede ser tratada si se detecta oportunamente. Así mismo, una citología negativa no siempre quiere decir que la mujer no tiene cáncer, por eso la importancia de la evaluación médica periódica y el reconocimiento de señales de alarma como sangrado abundante o dolor pélvico.

Después de un tratamiento para cáncer cervical se puede tener hijos. El cáncer cervical precoz se puede curar con la extirpación o destrucción de los tejidos precancerosos o cancerosos. Existen diversas formas quirúrgicas de hacer esto sin extirpar el útero ni dañar el cuello uterino, de tal manera que la mujer pueda aún tener hijos en el futuro.
 



Compartimos con ustedes la editorial publicada por la Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, en  Nov.2013



Ninguna mujer debería morir por cáncer de cuello uterino


Doctores Alejandro H. J. Soderini/Nicasio A. Cuneo
 

El cáncer de cuello uterino, más que una enfermedad individual, es una enfermedad social, afectando a la mujer en los mejores años de su vida, tanto en el aspecto familiar, como laboral.
 

Los cambios de hábitos sexuales, y sociales en la población, como también algunas barreras culturales, han llevado a una diseminación importante del virus del HPV. De esta forma, el que era tradicionalmente  el cáncer de las mujeres pobres, indigentes, y multíparas, de entre 45 a 55 años, pasó a instalarse en la clase media.
 

Otros factores  importantes que han contribuido a que esto suceda, son el aumento notorio del tabaquismo en la mujer, como también el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales, lo que va de la mano con el hecho de tener varias parejas desde muy temprana edad.
 

Recordemos que el promedio de edad de inicio de la vida sexual en nuestras niñas-adolescentes, está alrededor de los 14-15 años, y es, en esa primera vez, en que el  50% de ellas, tienen la posibilidad de contraer algún serotipo del virus.
 

Es así que debemos preguntarnos ciertamente, ¿cuántas de estas niñas-adolescentes se han realizado un control ginecológico con Papanicolau y colposcopía antes de los 20 años? ¿Cuántas de ellas comienzas a esa edad con hábito de fumar?, y ¿cuántas son madres adolescentes?
 

Sin duda, a que comencemos a ver a edades menores enfermedad preinvasora, como invasora en mujeres menores de 25 años,  y muchas de ellas, concomitante con el grado grávido puerperal, un verdadero flagelo para nuestras mujeres y para la sociedad.
 

Por otra parte, en mujeres de más de 50 años, que por diferentes motivos, recomienzan una o varias vidas de relación, también quedan expuestas al virus, y el consiguiente desarrollo de esta enfermedad oncológica a edades tardías, siendo también una causa de sangrado genital de la posmenopausia.
 

Es por todo lo antedicho, que tenemos que hacer énfasis en el concepto de “enfermedad social”.
 

Este concepto, se ha transformado en un grave problema de Salud Pública, pero también de la educación, y la medicina laboral.
 

Es por ello que, como ginecólogos, obstetras, ginecólogos oncólogos, y autoridades sanitarias locales y nacionales, tenemos que actuar conjuntamente en distintos aspectos, y como política de estado, con el único objetivo que el de velar por la salud de nuestras mujeres.

 

 

Este plan de acción consistiría en:
 

. La Prevención: mediante campañas masivas de educación y difusión de los cuidados de la salud en general, la salud sexual y reproductiva, campañas de vacunación contra el virus del HPV.
 

. El diagnóstico precoz: mediante campañas de screening. Es sabido que cuanto más precoz se diagnostica, y más pequeño es el cáncer, mayores chances de sanación tiene. Realizarlo con los métodos tradicionales, como con la incorporación de nuevas tecnologías, como es el test HPV/VPH, que está impulsando e invirtiendo el Ministerio de Salud de la Nación, conjuntamente con el Instituto Nacional del Cáncer, y el plan nacional para la detección de cáncer de cuello. Recordemos: “tenemos que ir a buscar la enfermedad, y no esperar que ella venga a nosotros”.

 

. El mejoramiento de las técnicas de tratamiento: sin duda el advenimiento de las nuevas drogas oncológicas, el desarrollo de nuevas técnicas y conceptos quirúrgicos, los adelantos en inmunoterapia, en las técnicas de radiación, etc., hacen que sea posible la curación y mejoramiento de la calidad de vida cuando esta enfermedad está irremediablemente declarada.

 

No debemos olvidar el enorme aporte de la Ginecología Argentina, tanto en el plano nacional, como internacionalmente en otros aspectos. Hoy se suman el Instituto Nacional del Cáncer y el Programa de Tamizaje del cáncer de cuello del Ministerio de Salud de la Nación. Debemos también mencionar el Programa PAP, impulsado ya hace algunos años en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires y sus áreas programáticas.

 

No debemos olvidar que los ginecólogos y obstetras son los “médicos de la atención primaria de la salud femenina”; y que los ginecólogos oncólogos, los custodios y servidores de la mujer con cáncer génito-mamario (Juan Pablo II del IGCS, Roma 1999).

 

Es nuestra misión conjunta, evitar que nuestras mujeres sean vulnerables a este mal, y más aún en el estado grávido-puerperal.

 

Es por ello que decimos que “ninguna mujer debería morir de cáncer de cérvix en este siglo 21”.

 

Sin embargo, con estos conceptos vertidos deberíamos decir que “ninguna mujer debería morir de cáncer génito-mamario” por falta de diagnóstico precoz.

 


Fuentes:

http://www.lalcec.org.ar/infocancerginecologico.html
http://www.msal.gov.ar/index.php/component/content/article/48/131-cancer-de-cuello-de-utero
Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires

 

 

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