Salud Emocional

Tiempo de reflexión

dmujeres - Revista digital - 01-04-2014

En este tiempo de Pascua de Resurrección, en este "paso" de la muerte a la vida, queremos compartir con uds., un texto de "La rueda de la vida", un libro sincero, conmovedor, que plantea un tema muy difícil de abordar como el tránsito de la vida a la muerte.

Sin duda, afrontar la muerte de un ser querido, e incluso asumir nuestra propia finitud, nos pone en crisis. Les proponemos entonces, reflexionar serenamente sobre este tema a partir de algunos párrafos escritos por Elisabeth Kübler-Ross, que supo desde muy joven que su misión era aliviar el sufrimiento humano. Elizabeth creía en el poder del amor incondicional capaz de guiarnos cuando abandonamos la tierra en busca del hogar definitivo.
 

Todas las personas procedemos de la misma fuente y regresamos a esa misma fuente. 

 

Todos hemos de aprender a amar y a ser amados incondicionalmente. 

 

Todas las penurias que se sufren en la vida, todas las tribulaciones y pesadillas, todas las cosas que podríamos considerar castigos de Dios, son en realidad regalos. Son la oportunidad para crecer, que es la única finalidad de la vida. 

 

No se puede sanar al mundo sin sanarse primero a sí mismo. 

 

Si estamos dispuestos para las experiencias espirituales y no tenemos miedo, las tendremos, sin necesidad de un gurú o un maestro que nos diga cómo hacerlo. 

 

Cuando nacimos de la fuente a la que yo llamo Dios, fuimos dotados de una faceta de la divinidad; eso es lo que nos da el conocimiento de nuestra inmortalidad. 

 

Debemos vivir hasta morir. 

 

Nadie muere solo. 

 

Todos somos amados con un amor que trasciende la comprensión. 

 

Todos somos bendecidos y guiados. Es importante que hagamos solamente aquello que nos gusta hacer. Podemos ser pobres, podemos pasar hambre, podemos vivir en una casa destartalada, pero vamos a vivir plenamente. Y al final de nuestros días vamos a bendecir nuestra vida porque hemos hecho lo que vinimos a hacer. 

 

La lección más difícil de aprender es el amor incondicional. 

 

Morir no es algo que haya que temer; puede ser la experiencia más maravillosa de la vida. 

 

Todo depende de cómo hemos vivido. 

 

La muerte es sólo una transición de esta vida a otra existencia en la cual ya no hay dolor ni angustias. 

 

Todo es soportable cuando hay amor. 

 

Mi deseo es que usted trate de dar más amor a más personas. 

 

Lo único que vive eternamente es el amor

 

Del libro "La rueda de la vida" de Elizabeth Kübler-Ross 

 

 

Dejanos tu comentario


No es legible? Cambiar texto.