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Jueves | 21 de Septiembre de 2017

Astrología

Se me alinearon los planetas

Lic. Jimena Romero Zaliz - 21-09-2015

 

Un día nos levantamos y sentimos que somos afortunadas, que todo nos sale bien y nuestros sueños y deseos empiezan a cumplirse finalmente. Otro día, sin embargo, nos despertamos sintiendo desconfianza, las cosas parecen salir mal una tras otra, y solo queremos volver a la cama y terminar el día.

 

 

La astrología antigua hablaba de planetas benéficos y maléficos para explicar estos momentos de la vida. Los planetas benéficos en tránsito sobre nuestra carta natal nos ayudaban a resolver, a expandir, nos brindaban oportunidades, armonía, confianza, abundancia, y nos empujaban a salir y expresarnos. Por otro lado, los planetas maléficos hablaban de enfermedades, pérdidas, dolores, momentos difíciles y de encerrarnos en nosotros mismas.

 

 

¿Qué significa que un planeta está en tránsito? La foto de nuestra carta natal está fija pero los planetas están en un continuo movimiento alrededor del sol, así van armando infinitas combinaciones entre las posiciones de los planetas en el momento de nuestro nacimiento y su posición actual (o en cualquier momento de nuestra historia). El análisis de esta trama nos cuenta acerca de momentos de aprendizaje, cambios, posibilidades y oportunidades.

 

 

Hoy la astrología ya no considera esta división entre planetas buenos y planetas malos. A cada uno de ellos les corresponde una función, un proceso necesario, y los viviremos de acuerdo a nuestro aprendizaje previo.

 

 

Cada planeta tiene su propia velocidad, algunos son rápidos como la Luna, Mercurio, Venus y Marte, cuya influencia se nota desde unas horas hasta unos meses. Y otros son lentos como Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, que nos afectan desde un año hasta casi 20 años. Estos últimos son los que más nos interesan porque nos invitan a madurar, a conectarnos y a transformarnos en un camino sostenido.

 

 

Imaginemos estos tránsitos en relación al sol:

 

Júpiter está en Virgo, y cuando está en tránsito actúa como una lupa, que nos expande, nos da confianza, nos trae posibilidades, nos invita a viajar. Es nuestro ego el que crece y brilla, así que de acuerdo a como lo hemos trabajado se manifestará. Si bien generalmente está asociado a buenos momentos, mirar algo con lupa también implica ver aquellos detalles que se nos han pasado por alto. El sentido de la vida puede estar cuestionado si sos virginiana.

 

 

Saturno está en Sagitario, y cuando está sobre nuestro sol es nuestra identidad la que madura. Es probable que pasemos por momentos de introspección, de soledad, de búsqueda interior. Quizás nos sintamos frenadas y obstaculizadas a la hora de actuar. Tomaremos las cosas con más calma, sintiendo que necesitamos un esfuerzo extra para que las cosas salgan. Si sos sagitariana hoy quizás te sientas más apagada.

 

 

Urano está en Aries, y ambas energía tienden a potenciarse. Así este tránsito va a dinamizar nuestra identidad, nos vuelve más rápidas, veloces y creativas. Pero también más impulsivas, incisivas, caprichosas, inconstantes y agresivas. Tenemos más ideas y más fuerza disponible. El aire de Urano incrementa el fuego de Aries, y nuestra guerrera interior puede dejarse llevar. La tarea es aprender a canalizar tanta energía, descubrirnos en nuestros aspectos más egocéntricos, impulsar nuestro deseo y aprovechar el vuelo para crear. Si sos ariana te sentirás alada y renovada.

 

 

Neptuno está en Piscis, domiciliado, y si sos pisciana te sentirás muy cómoda. Este tránsito nos sensibiliza, nos conecta y nos suma empatía. Nos conectamos con la profundidad del inconsciente colectivo que traerá sabiduría y sincronicidades (esos fenómenos en los que el universo parece contestarnos). Pero también nos confunde y podemos perdernos en sueños y ensoñaciones. Es el momento para aprovechar esta profunda conexión para que nuestra identidad sufra su metamorfosis. Y cuidarnos del riesgo de ser camaleones y perdernos en la imagen del otro.

 

 

Por último Plutón, que está en Capricornio, nos pide que soltemos lo viejo. Es un momento y un proceso de transformación, de cambio de piel, de dejar ir. Aquí es nuestra identidad la que se verá afectada, la imagen que tenemos de nosotros mismos y el encuentro con nuestra sombra. Este tránsito puede ser vivido con dolor y con un sentimiento muy fuerte de pérdida cuanto mayor sea nuestro esfuerzo por retener y mantener el status quo. Las capricornianas tiene hoy una gran tarea por delante y de esto saldrán como el Ave Fénix: renacidas.

 

 

A veces estos tránsitos se presentan solos o combinados, algunos podemos no vivirlos en toda nuestra vida. Y así como hoy te los cuento en relación al Sol, podemos leerlos en relación a cada uno de los planetas de nuestra carta natal afectando una función diferente de nuestra personalidad.

 

Te invito a aprovechar las posibilidades y las energías que tenés disponibles smiley

 

 

 

Lic. Jimena Romero Zaliz

 

El Pozo de Agua

 

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