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Jueves | 21 de Septiembre de 2017

Abrumada

Cuando vuelan del nido

Abrumada - 12-12-2016

 

Cómo te cuento lo que siento… mejor me siento y te cuento...

 

Qué cosa la vida... más allá de todos los planes y propósitos que nos trazamos, que en mi caso, muchos se cambiaron por el camino, la vida nos va girando.

 

Si miro para atrás recuerdo cómo te enseñe atarte los cordones, a ponerte la campera con esa forma poco ortodoxa típica de maestra jardinera desde el piso ambos brazos y hop queda puesta, como te enseñ éa andar en bici, en patines y también a nadar; ahora no me toca enseñarte a volar porque eso lo aprendiste solo!

 

Uno sabe que el momento que los hijos se vayan de la casa va a llegar y se supone que se prepara para eso… na mentira... ninguna preparación sirve a la hora de verlos partir… primero al departamento de soltero al que fuiste sólo una vez y sentiste que te morías al ver cómo había elegido vivir, pero bueno también se supone que te preparaste para aceptar sus decisiones y ahí fuiste comprando algunas cosas y pasando recetas y listado de compras y menús posibles para el pibe que vive solo.

 

Y un día te trae la gran novedad, visa de trabajo para irse allá al otro lado del mundo… nudo en la garganta, preguntaste poco porque mucho no te dejan, pero conociendo al individuo en cuestión como madre sabés con certeza que el anuncio se hará realidad y aunque no quieras se va a ir a vaya saber qué lugar y sobre todo vaya a saber cuánto tiempo.

 

Y un día, ese día llegó y Nico partió a Nueva Zelanda a hacer lo que fuera, eso sí, con la carrera terminada, la tesis presentada y el título en trámite. Eso y mamá no jodas es más o menos lo mismo.

 

Y hoy con una diferencia horaria imposible que te hace googlear el horario para no despertarlo a cualquier hora, tratás de mantenerte presente conectada y atenta, y lo leés feliz y eso te ayuda.

 

Lo que no te ayuda es que levantó el departamento de soltero te metió todas las cosas en tu casa y vos ahora jugás a ajedrez tratando de acomodar todo de nuevo, ya que pasado el tiempo habías comenzado a expandir tus dominios a otros sectores de la casa y seguís entreteniéndote para ver cómo acomodar todo sin incomodarte y sin que parezca que ya vuelve... porque mis queridas para eso faltan un montón.

 

Y la que te queda en casa empieza a hablar de que una beca afuera sería lindo porque acá no hay trabajo y vos pensás... joder los hice demasiado libres.

 

Internamente empezás a juntar fuerzas para prepararte para otra partida y al final decís ups! me las paso despidiendo gente

 

Ojalá venga la época de las bienvenidas y que mientras tanto a mí no me abandone el humor.

 

Pero en el fondo sabés que eso era lo lógico, que iba a pasar, que los hijos crecen y que vuelan del nido, que la vida sigue y que todavía hay tiempo para muchas cosas

 

Te imaginás que cursos te gustaría hacer, pasan días que no encendés la cocina, comenzás a relajarte con los horarios y empezás a pensar en sólo hacer lo que tengas ganas, cuando tengas ganas y con quien tengas ganas... jajaja.

 

Cómo estás de relajada abrumada!!!

 

Naaaa... no te creas, siempre hay alguna bruma dando vueltas, sin ir más lejos al otro día que el viajero se fue hubo terremoto en la zona. O sea, ¡seguís siendo la madre que se preocupa, pero eso sí a la distancia!

 

Buen fin de año y a buscar nuevos proyecto!

 

 

 

Abrumada

 

 

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