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Viernes | 15 de Noviembre de 2019

De Cincuenta

De la adversidad a la sabiduría

Lic. Patricia Pignato - 07-09-2013

Un día cualquiera, un inesperado y fatal desenlace llega a nuestra vida. Un accidente, una separación, el peor de los diagnósticos... o la muerte de alguien muy querido.


 

Es entonces, cuando el impacto nos parte, nos quiebra, y rompe un orden establecido dejándonos expuestos al sufrimiento... nuestra existencia se desmorona signada por el dolor lacerante y desgarrador de lo que no imaginábamos que sucedería.

 

... "Cuando todo está perdido y todo parece tiniebla, entonces viene la vida nueva y todo lo que necesitabas. La noche negra del alma sucede justo antes de la revelación..." (Joseph Campbell)
 
Todo suceso tiene un por qué y toda adversidad trae una enseñanza, pero para descubrirla será necesario arraigar el hábito de buscar lo positivo en cada circunstancia.

 

 

Aquello que parece una tragedia para alguien, puede contener la semilla de una gran oportunidad para otro. Todo revés aporta un beneficio, la mayoría de las personas han logrado capitalizar lo mejor de sí mismas a través de difíciles experiencias  ya que cada una de ellas, incluso la peor de las vivencias brinda una lección.

 

Cuando una persona se encuentra ante una situación dolorosa, imposible de ser modificada, lo único capaz de conseguir es la transformación del sufrimiento en una conquista suprema del espíritu humano, que sólo será posible a través de la actitud que elija para enfrentar y sobrellevar con valor y dignidad la adversidad. 

 
 
... "Las crisis pueden despertar talentos que yacían dormidos...." (Toynbee) y abrir el potencial infinito que existe dentro de cada uno de nosotros.
 
 
En la adversidad se esconde un tesoro intrínseco inestimable que plantea el desafío de su descubrimiento. En ocasiones ofrece una segunda oportunidad de vivir una vida más inspirada y plena, pero para superar el dolor primero hay que experimentarlo... En cada crisis nuestra existencia pasa por una fase de muchos escollos, pero también rica en posibilidades de renovación.
 
 
Algo ya cambió en nosotros, aunque una parte de nuestro ser todavía se resista a eso, cuando parece que nada más nos queda, llega el momento de recordar que aún poseemos la capacidad inagotable de aprender y adaptarnos.
 
 
Como dijo Malika Chand: "vi las semillas de la oportunidad en mi dolorosa experiencia y tuve el valor de alimentarlas".
 
 

Lic. Patricia Pignato


Imagen: Marian Lázaro Martín - Facebook 


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