Cada vez más brujas

Primero respirar

Lic. Alicia Cáceres - 15-01-2014

 

Ya sabés cuáles son tus deseos, ya sabés cuáles son tus sueños?

 

El objetivo, cercano o lejano, está en el horizonte. Tenés una dirección, y aunque todavía no tengas caminos ni brújula, tenés lo más importante: el fuego. Aún es una llama pequeñita que necesita ser protegida. Es momento de juntar fuerzas, preparar la mochila y largarse a la aventura. 

 

 


 

 


 

La mente comienza a alborotarse. Este es el primer signo de que estamos enfocándonos en nuestros sueños. Miles de pensamientos de dia y de noche se entrelazan trayéndonos confusión, dudas, y sobre todo miedo. Es como un árbol lleno de monitos gritones y asustados que saltan de rama en rama. A nuestra mente no le gusta lo desconocido, nuestra tendencia es seguir transitando una y otra vez los mismos surcos aprendidos. En cuanto queremos trazar un camino nuevo, la mente se aterra. Crear un nuevo camino implica un quantum de energía enorme, capaz de romper la inercia mental. Es momento de respirar, de meditar, de volver al eje. No de volvernos rígidos ni de salirnos del mundo. La estrategia es reconocer y aprender recursos para mantenernos de pie y enraizados aún en el medio del caos. El primer caos está en nuestra mente miedosa.

 

Primero respirar es el lema. Respirar nos pone en contacto con nuestro cuerpo y es fundamental comprender que “somos nuestro cuerpo”. Ideas, pensamientos, emociones no son una nube sobre nuestra cabeza: están en nuestras células. Es importante estar en contacto con la realidad poniendo los pies en la tierra y elevando los brazos hacia el cielo.

 

Cuando comienzo a trabajar en función de un objetivo, la energía se hace más densa. Las ideas tienen energía fluída y amorfa, darles forma y sustancia implica pasar una frontera entre la realidad física y la metafísica. Antes de haber recorrido nuestro camino nos encontramos con dudas y temores que nos frenan y nos llevan sin darnos cuenta a buscar excusas y a olvidarnos de nuestros deseos. Es inevitable encontrar problemas en esta frontera. Todos hemos pasado por esos momentos donde nos desalentamos o confundimos viendo que llegar a ese objetivo que soñamos es mucho más dificil de lo que pensabámos y es más lento, más largo y más caro de lo que preveíamos.

 

No te desalientes, todo esto no es más que la señal de que estás saliendo de la zona conocida a fuerza de coraje. Estás ampliando tu horizonte y participando de la vida. Como Ulises nos largamos a una larga aventura que, sabemos, tendrá sus momentos tensos.
 

Cuando una persona se decide a salir de su zona conocida y sale a buscar caminos nuevos, además de las dudas y la confusión se encuentra con el miedo. Obviamente, el miedo no es zonzo, ya que sirve para que se prendan las alertas ante las posibles amenazas a nuestra integridad. Estamos en tierras nuevas aprendiendo nuevos códigos. El problema es que el miedo siempre decodifica que no tenemos suficientes recursos para enfrentar la amenaza que tenemos enfrente. “Primero respirar”, nos permite darnos ese momento para evaluar verdaderamente si tenemos recursos, si podemos obtenerlos en un plazo adecuado, si la amenaza es ciertamente una amenaza; en síntesis, poder discernir cuál es nuestra situación.

 

Dice Don Juan en el libro de Castaneda que el primer enemigo del hombre de conocimiento es el miedo. “Cuando un hombre empieza a aprender, nunca sabe lo que va a encontrar…. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. Y así se comienza a tener miedo” Y también nos da un consejo: “No debe correr. Debe desafiar a su miedo, y pese a él debe dar el siguiente paso en su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente. Debe estar lleno de miedo, pero no debe detenerse. ¡Esa es la regla! Y llega un momento en que su primer enemigo se retira. El hombre empieza a sentirse seguro de sí. Su propósito se fortalece. Aprender no es ya una tarea aterradora”.

 

O sea, el miedo va a estar, y es otra señal de que estás en el camino de tus sueños. Es increíble como estos primeros momentos de arranque necesitan del poder de la decisión para vencer la inercia de lo conocido. En el tarot, los primeros arcanos mayores con que nos encontramos son el loco y el mago. Los dos tienen que ver con el comienzo, uno es más aventurero y soñador, el otro tiene recursos concretos para comenzar. En astrología el comienzo es aries, una fuerza que desequilibra, un impulso capaz de salir de la inmensidad y marcar algo nuevo. Es el momento de accionar. Y empezamos por el primer paso. 

 

Postergar es sucumbir al miedo. Es volver a meter nuestro sueño en el cofre de los recuerdos, cerrarlo rápidamente y guardarlo allá arriba, donde no lo veremos más por un largo tiempo. Pero ese tiempo es nuestra vida y estamos acá para aprender, no para durar. No postergues, no busques excusas. Da ese primer paso.

 

Una tribu de indígenas norteamericanos en su rito de iniciación como adultos y guerreros les da este consejo a sus jóvenes:

"Cuando avances en la vida verás un gran abismo. ¡Salta! ¡No es tan ancho como crees!"

 

 

Lic. Alicia Cáceres

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El Pozo de Agua

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