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Luz Carranza

dmujeres - Revista digital - 21-09-2014

La ciudad es mi paisaje

Es en la calle porteña donde encuentro ese tema que definitivamente me atrapa y provoca imágenes que remiten al ritmo urbano, al muro, los edificios, los vehículos y las calles, lo majestuoso y lo olvidado, y por supuesto sus habitantes. “Yo soy de aquí, de otro lugar no puedo ser”

 


 

Tenemos el enorme placer de compartir con ustedes la obra de la  Artista Plástica Luz Carranza. Talentosa, sensible e intuitiva, pinta la ciudad y sus habitantes con intensidad y emoción.  Conversamos con ella, esto nos contó:

 

¿En qué momento empezás a interesarte por la pintura?


De chica siempre estaba en el colegio interesada en “hacer la gráfica” -como se llama ahora- escolar, es decir, me ocupaba de las láminas, agendas, como diarios íntimos llenos de diseños, ilustraciones. Mi mejor regalo fue el que me hicieron mis padres una vez que fueron a un remate del Banco Ciudad y me trajeron… UNA CAJA DE LÁPICES FABER CASTLE!! Pero, a pesar de esa inclinación que para mí era natural, hubo un momento revelador. Fue un viaje que realicé con mis padres a Europa. Ellos venían soñando con realizar ese viaje durante muchos años, y al fin lo iban a lograr! y para mí la bendición fue, que a último momento decidieron llevarme. Recuerdo como si fuera hoy las palpitaciones que sentí cuando, visitando el museo del Prado, pude contemplar obras de Goya! La electricidad -supongo que sería adrenalina- que me produjo ese encuentro, me hizo tomar la decisión de querer tomar clases de pintura

 

 

¿Cómo te formaste?

 

No tenía un entorno vinculado con el arte, por eso recurrí a la cartelera de una conocida artística que se encuentra el la calle Libertad y Córdoba. Allí, sólo miré direcciones, y apunté una sola: la del mejor maestro que podría haber encontrado. Ese encuentro fue uno de mis recuerdos preferidos. No se borra de mi memoria el momento en que llegué temerosa a su taller, me abrió la puerta y me inundó ese mundo de tableros, colores y ese olor a trementina, que desde ese momento me hace recordar, qué bien me pone pintar. Él me introdujo en la pintura, y fue un maestro también de vida, como un “tutor vocacional”. Un hombre que me hizo sentir apreciada y me hizo amar el arte, la contemplación, la capacidad de ver tanta belleza y emoción en unas manzanas sobre un paño con sus pliegues.

 

También me guió y me participó de tantas charlas muy ricas, de pensamientos muy profundos. Es por eso, que ahora en este momento "más maduro" de mi vida, lo extraño cuando necesito reflexionar sobre el arte, la sociedad y todo lo que rodea y hace a la persona y a su devenir. Su nombre era Domingo Méndez Terrero. Él me impulsó a decidirme por Bellas Artes a la hora de elegir una carrera.


Luego pasé por varios talleres de la AAMNBA (Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes), por el de Cristina Santander y Ariel Mlynarzevicz. En todos ellos, siempre recibí algo importante para encontrar mi lenguaje que, por otro lado, es la parte más  difícil. Encontrar qué decir y cómo hacerlo.

 

 

¿Qué te aportó acercarte al arte? 

 

Me aportó una gran sensación de libertad, a través del  permiso de explorar situaciones plásticas. Eso para mí fue fundamental. En mi forma de ser y de vivir soy bastante predecible, y necesito sentir que piso suelo firme en lo emocional, nunca fui transgresora y podría decirse que mi estilo es bastante tranquilo, digamos tradicional.

 

Para mí, el arte es mi montaña rusa, mi trampolín, mi vuelo, ese lugar expandido donde me permito ser libre e intuitiva. Por eso siento que me enseñó a buscar ser auténtica y a sentir que el mejor camino es la búsqueda interior de uno mismo.

 

También a saber que otros, siguiendo la misma  consigna, van por caminos totalmente diferentes, y que ninguno es ni más ni menos valioso. Me enseñó a confiar en los instintos, a saber que toda experiencia es un capital preciado al que hay que recurrir en el momento del trabajo creativo. Me enseñó a confiar más. A tratar de ser más humilde y a saber que puedo transitar la inseguridad. Y a entender también, que hay un camino arduo, pero muy estimulante desde “la idea” hasta “la ejecución” y que TODA LA VIDA forma un archivo interior -nuestro disco rígido- y que es un material sumamente rico, un bagaje que sólo hay que buscar donde sea que esté guardado en el momento de trabajar nuestras imágenes.

 

Todo eso me aportó el arte... Y a entregarme al deleite y a la emoción, obviamente.

 

 

¿En qué te inspirás, qué cosas te movilizan?

 

La ciudad, el periodismo gráfico me resulta increíble! Una imagen captada en la calle, desde la más tierna  a la más cruda. Me asombra como una foto conmueve más que toda una nota. Esa sorpresa callejera de encontrar, por ejemplo  un joven músico en medio de una “jungla indiferente” de gente apurada. También las texturas de los muros, hasta los baldíos, las estructuras, etc.  

 

 

¿Además de pintar, abordaste otra disciplina en el arte?

 

Me he volcado también, como modo de transformación de los objetos, a las técnicas decorativas para la realización de muebles y objetos. Tengo pendiente la escultura, que me apasiona!

En un momento me interesé por la música, pensando que, iba a poder trabajar sobre la relación visual con la música, al estilo Kandisnky. Demás está decir, que nunca lo logré. Pero tuve la satisfacción de disfrutar acercarme a ese increíble universo que es la música, y a algunas clases de canto. Queda claro que tengo una cierta “envidia” hacia los músicos talentosos! No? Bueno, entiendan, es una gran admiración!

 

 

¿Estás trabajando en algo nuevo ahora?

 

Desde hace un año mis paisajes urbanos se fueron transformando. En esta serie nueva me interesé por los habitantes y esa trama de relaciones humanas. Me interesó observar la interacción ciudadana. Esa convivencia de un grupo de personas que comparten un espacio en un momento determinado. Por ejemplo, en el colectivo, en una cola de supermercado, en una conversación casual de un encuentro en la calle. Esta observación modificó mi pintura y está dando por resultado una serie a la que llamo “Caminantes”: Y digo “está dando”, porque aún no está concluida. Aportó a la imagen, el uso más libre de la elección de papeles (incorporé más texturas visuales) y modifiqué la manera de pegarlos.

 

 

 

¿Dónde podemos ver tu obra?

 

Acabo de participar con la obra “Más Humano” en la exposición dedicada al 160° Aniversario de la BCBA que concluyó el 19 de Septiembre.

 

En cuanto a lo que viene? Espero que pronto pueda responder esta pregunta! Estoy concluyendo la serie y mi próximo paso es armar la carpeta y... salir a buscar una sala para el 2015!

Van a ser las primeras en enterarse!

 

 

Gracias Luz por esta charla y compartir con dmujeres tus vivencias y tu pasión por el arte!

 

 

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Compartimos parte del texto que Luz escribiera acerca de la presentación de una serie urbana...

 

 

Paisajes urbanos - Luz Carranza

 

A la hora de la elección, suele ocurrirnos a los seres humanos, termina a uno atrapándolo lo obvio, lo cercano, lo reconocido y respirado desde la infancia. Podría decirse “lo propio”. En mi caso esto está referido al espacio que transito a diario. La ciudad es mi paisaje.

 

Es en la calle porteña en donde encuentro ese tema que definitivamente me atrapa y provoca imágenes que remiten al ritmo urbano, al muro, los edificios, los vehículos y las calles, lo majestoso y lo olvidado, y por supuesto sus habitantes. Yo lo he transitado, lo reconozco y me atrevo a reinterpretarlo.

 

Pienso que más que una elección, el tema esta interiorizado, casi como una condición esencial. Podría decirse que la calle me elije a mí. Con todo lo que ella contiene, sus descuidos, sus baldosas, sus grietas y escombros en algunos casos, sus transeúntes  y algunas situaciones misteriosas en otros.

 

No es casualidad que ese tango que negaba desde niña de tanto escucharlo todos los mediodías, haya sido redescubierto en sus imágenes y poesía en una etapa diferente, ya más madura y con una visión más desprejuiciada. Como ese objeto que estuvo allí tan pero tan enfrente de los ojos que no lograba ser visto. Ese objeto es la ciudad.

 

“Yo soy de aquí, de otro lugar no puedo ser” dice en una canción Eladia Blázquez. Palabras que me ayudaron a entender esta decisión (casi inevitable) y este sentirme atrapada por estas imágenes.

 

 

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Obras de Luz en esta nota:

 

 

1. Energía en marcha

 

2. Más humano

 

3. Plena actividad

 

4. Volá gratis

 

5. En la vereda del sol

 

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Mural Hospital Rivadavia

 

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